09 marzo 2007

Héroes

Todos quieren salvar al mundo

Esta noche, Universal estrena Héroes, la exitosa serie considerada el nuevo Lost

Un grupo de personas sin relación entre sí, en distintos continentes, descubre que han cambiado sustancialmente de la noche a la mañana. Aunque su aspecto exterior no ha variado en lo más mínimo, la imagen que les devuelve el espejo es muy distinta de la de la noche anterior. En algunos casos, esto ocurre porque comienzan a presentir que su reflejo tiene vida e intenciones propias; en otros, porque simplemente los distrae de su estado contemplativo el poder escuchar lo que están pensando sus familiares.

Tal es atractivo planteo inicial de Héroes, la serie que esta noche, desde las 21, estrenará Universal en nuestro país, esperando que –tal como sucede en los Estados Unidos desde septiembre último– se convierta en poco menos que una cita obligada de cada semana, cuyos muchos enigmas y vueltas de tuerca (no por nada es considerado el nuevo Lost y la fidelidad de sus fanáticos, en Internet y fuera de ella, rivaliza con los de los de la serie de J. J. Abrams) mantengan preso al espectador en el living de su casa, demorando considerablemente el comienzo de las salidas del fin de semana.

El ciclo plantea una vuelta de tuerca "realista" al mundo de los superhéroes y, sobre todo, a su génesis. Las respuestas a las preguntas de quienes descubren ser especiales –para bien y para mal– son casi las mismas que tiene el espectador, ya que Héroes no presenta seres escapados de planetas moribundos, sueros milagrosos o arañas radiactivas como razón de lo que les está ocurriendo. Por el contrario, la respuesta a los misterios parece residir en la clave en la que está escrita aquello que los hace humanos: el ADN.

Gente como uno


Explica Tim Kring, el creador de la serie, en una conferencia telefónica con medios de todo el mundo de la que participó LA NACION: "Quería un ciclo que tuviera un gran elenco y una historia que continuara capítulo tras capítulo, como los seriales de antaño. El problema era encontrar una trama lo suficientemente atrapante para mantener el interés al ser contada de ese modo. Creí encontrarla después de ver Los increíbles y Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, de cuya combinación puede decirse que nació Héroes. Quería contar cómo alguien con superpoderes debe luchar por no perder su vida, sus afectos y sus sueños. No quería gente con capa y músculos: tenía que ser gente con la que podrías cruzarte por la calle sin que te dieras vuelta para mirarla."

Entre esas caras que se cruzan en una gran ciudad (o en varias del planeta) se encuentran, entonces, un enfermero que cree poder volar, un artista plástico adicto a la heroína que pinta el futuro, una madre soltera que cree ver en su reflejo a una mujer peligrosa, una adolescente indestructible, un oficinista japonés que puede detener el tiempo y un policía de Los Angeles capaz de escuchar los pensamientos de la gente que lo rodea.

"Poder escuchar los pensamientos es una habilidad tan deprimente como esclarecedora –explica el actor Greg Grunberg, cuyo personaje, Matt Parkman, sólo aparecerá en el segundo episodio– porque a veces uno no quiere saber lo que piensan tus seres queridos. Lo que en un cómic sería una bendición, en el mundo más realista de la serie es una carga a veces demasiado difícil de sobrellevar."

El gran elenco estable de la serie, si bien está compuesto por algunas caras conocidas de la TV y el cine norteamericano (como la ex niña actriz Hayden Panettiere), carece de estrellas o un único protagonista, lo que ha hecho que la crítica norteamericana lo compare no sólo con Lost por la forma de contar su historia (que alterna entre sus personajes y termina cada capítulo con un inequívoco "continuará..."), sino con las adaptaciones cinematográficas de los cómics de X Men, por la riqueza y variedad de sus metáforas acerca de la diferencia, el entendimiento, la tolerancia y lo que significa ser humano.

Claro que, como explica Kring, cualquier fanático de los cómics está más que preparado para recibir un poder que lo separe del común de los mortales, a sabiendas que –en los inmortales conceptos de El Hombre Araña–, un gran poder siempre conlleva una gran responsabilidad. "Cuando Hiro Nakamura, el personaje de Masi Oka, salta de alegría al detener un reloj con la mente, lo que vemos es la otra cara de estos poderes: el alivio de comprobar que no estamos locos, que nuestro destino es verdaderamente distinto del de los demás. Sólo Hiro desea las habilidades que tiene, pero todos se ven obligados a usarlas."

No es del todo cierto que nadie quiera sus poderes. Hay quienes quieren aún más de los que tienen, según explica Masi Oka: "No es que terminarán formando una especie de Liga de la Justicia, pero se acercan entre sí en su búsqueda de información y, sobre todo, porque no todos usarán sus capacidades para el bien. Ya verán lo que ocurre cuando tengamos que salvar al mundo".

Aunque los 22 episodios de su primera temporada –y los del ya confirmado segundo año del ciclo– parecen pocos para desarrollar sus múltiples historias, Kring asegura tener todo planeado: "Queríamos evitar que Héroes fuera una de esas series en las que se pregunta pero nunca se responde, en las que las revelaciones se demoran meses y, mientras tanto, nada ocurre. Tratamos de hacer un pacto con el público: si nos sintoniza, le contaremos algo nuevo y significativo sobre esta gente en esa hora que nos brinda de su tiempo."

Pero claro: más allá de la velada crítica al presente de su gran competidor, Kring no es ajeno al juego que debe jugar, y advierte a los impacientes acerca del fenómeno cósmico que identifica a la serie: "Ni se imaginan qué significa el eclipse. Van a tener que quedarse en casa para descubrirlo".

Dolores Graña
La Nación



Voy a darle una oportunidad a esta serie.

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